Historia

Nuevo libro | Visita a los obrajes de San Juan de Chinchero y de Nuestra Señora de la Gran Canaria, 1601-1603 (2026)

30/3/2026
Autor:
Fernando Ramírez

La Dra. Miriam Salas, profesora de la sección Historia del Departamento Académico de Humanidades, presentó su nuevo libro Visita a los obrajes de San Juan de Chinchero y de Nuestra Señora de la Gran Canaria, 1601-1603 (2026). La obra ofrece el estudio preliminar y la transcripción íntegra de una visita—es decir, un proceso judicial— realizada entre 1601 y 1603 al obraje de San Juan de Chincheros. El juicio fue promovido por las autoridades indígenas de los hanan chilques, hurin chilques, condes y pabres contra la familia Oré, propietaria del establecimiento, a quienes acusaron de maltratos y de incumplimiento en el pago de salarios.

El expediente revela los complejos intereses entorno al uso de la mano de obra indígena: los dueños de obrajes, los encomenderos, el corregidor, los visitadores, el virrey y la Corona sostienen posiciones no siempre coincidentes. En ese sentido, los curacas desplegaron estrategias para aprovechar las tensiones entre autoridades y aliviar la presión sobre sus comunidades.

El hallazgo del documento

Miriam Salas relata que, en la década de 1960, al culminar sus estudios de Historia, buscaba un tema para su tesis de bachillerato. Inicialmente pensó en las rebeliones indígenas, pero decidió indagar en los espacios donde aquellas rebeliones habían tenido lugar en el siglo XVIII: los obrajes coloniales. Inició entonces una exhaustiva revisión de archivos y catálogos, tanto en el Archivo como en la Biblioteca Nacional. Fichó sistemáticamente todo documento relativo a obrajes hasta que, entre los registros, apareció la visita a los obrajes de Chincheros y Canarias. La magnitud del hallazgo se reveló pronto: se trataba de un proceso voluminoso —395 fojas— en el que intervenían múltiples actores, cada uno con distinta letra y estilo de escritura. Durante dos años, todas las tardes, Salas transcribió pacientemente el documento.

Cinco décadas después, volvió a trabajar la visita con una perspectiva renovada. Ya no se limitó al análisis del siglo XVI ni a los obrajes de Canarias y Chincheros, sino que amplió la mirada hacia la región de Huamanga, el conjunto del Perú e incluso México, estableciendo comparaciones con la producción textil en España. Este recorrido le permitió identificar ciclos económicos de auge y crisis vinculados a las políticas de la Corona.

Política imperial y ciclos económicos

Bajo el reinado de Carlos V, la Corona favoreció la producción textil en América y restringió la manufactura en España, en parte para beneficiar a los Países Bajos, importantes productores textiles bajo su dominio. Sin embargo, con Felipe II, la política cambió: se buscó revitalizar la producción peninsular y debilitar el poder económico de los encomenderos en América. En este contexto, la visita al obraje de Chincheros debe entenderse no solo como un litigio local, sino como parte de una estrategia mayor de reorganización del poder colonial y de redireccionamiento de la mano de obra hacia la minería. La Corona aspiraba a asegurar el flujo de metales preciosos hacia la metrópoli, incluso a costa de restringir otras actividades productivas.

Proceso judicial y sus consecuencias

El proceso judicial produjo tres sentencias con montos significativamente distintos respecto a los salarios adeudados. La disparidad evidenció las tensiones internas del aparato colonial. Finalmente, una provisión virreinal determinó el cierre del obraje en 1603. Sin embargo, el establecimiento reabrió posteriormente, dividido entre herederos de la familia Oré. Con el tiempo, una de las ramas —la encabezada por Antonio de Oré— consolidó el control y dio lugar al obraje de San Marcos de Chincheros, que perduró hasta la República.

Dimensión simbólica y cultural

Uno de los hallazgos del nuevo estudio es la reflexión sobre el nombre “San Juan de Chincheros”. Salas vincula su simbolismo con la figura de San Juan Evangelista—representado con una copa de la que emerge una serpiente, símbolo de que no pudo ser envenenado— y con la percepción de rebeldía atribuida a los hanan chilques, asociados previamente a movimientos como el Taki Onqoy.

Asimismo, el expediente pone en relieve el uso del quechua en los testimonios, la centralidad de los quipus como instrumentos contables —considerados por las propias autoridades coloniales más precisos que los libros de cuentas españoles— y la notable capacidad de articulación política de los curacas, quienes hicieron llegar sus reclamos hasta el virrey en Lima mediante redes complejas de intermediación.

Importancia historiográfica

Lejos de ser un episodio marginal, este juicio ilumina el funcionamiento estructural del sistema colonial: la disputa por la fuerza de trabajo indígena, las fricciones entre encomenderos y autoridades reales, la política económica imperial y la agencia indígena en la defensa de sus derechos. Salas subraya que la historia no puede reducirse a acontecimientos aislados. Los ciclos económicos, los cambios en la mentalidad y las transformaciones en las relaciones de producción exigen una mirada de larga duración. En ese sentido, su trabajo dialoga indirectamente con aproximaciones estructurales de la historiografía contemporánea, aunque —como ella misma señala— su propósito no fue narrar un caso mínimo, sino reconstruir la totalidad social a partir de un expediente judicial.

Finalmente, la autora reconoce que este libro responde tanto a una vocación académica como a un compromiso afectivo con Chincheros y su gente. La publicación de la visita, largamente postergada, constituye para ella no solo un aporte historiográfico, sino también un acto de gratitud y pasión por la historia.